Por Ricardo Reyes.
En el ecosistema digital mexicano, los youtubers han encontrado en las rifas una herramienta poderosa para engañar a sus audiencias, generar ingresos y, en algunos casos, apoyar causas sociales.
Sin embargo, el término «rifas colombianas» ha emergido como un concepto sombrío, asociado a esquemas ilegales de sorteos organizados por redes de origen colombiano en México. Estos no solo representan fraudes donde rara vez hay ganadores reales, sino que sirven como fachada para extorsiones, préstamos usureros conocidos como «gota a gota» y hasta lavado de dinero.
Aunque los youtubers mexicanos no están directamente implicados en estas redes transnacionales, algunos han realizado rifas que generan paralelismos y controversias, especialmente cuando involucran premios lujosos o vínculos con figuras sospechosas. A continuación, exploramos este fenómeno, basado en investigaciones recientes y casos destacados.
¿Qué son las «rifas colombianas» y por qué son un problema en México?.
Las «rifas colombianas» se refieren a sorteos ilegales importados desde Colombia, donde las rifas legítimas son reguladas por entidades como Coljuegos y contribuyen a fondos públicos como la salud, con impuestos del 14%.
En México, sin embargo, se han distorsionado en un mecanismo delictivo. Operan mediante la venta coercitiva de boletos –a precios bajos como 20 pesos– a comerciantes y residentes en zonas como el Centro Histórico de la Ciudad de México, Tepito o mercados como el de Abastos en Guadalajara.
Los vendedores, a menudo jóvenes colombianos con uniformes identificables, prometen premios en efectivo o bienes (de 30 mil a 60 mil pesos), pero los sorteos son opacos: no hay permisos de la Secretaría de Gobernación, las sedes cambian semanalmente y, según denuncias, nunca se reportan ganadores reales.
Estos esquemas están ligados a extorsiones y préstamos «gota a gota», donde los deudores compran boletos como forma de pago de intereses, justificando flujos de dinero ilícito. En algunos casos, sirven como «derecho de piso» para control territorial por parte de grupos criminales, posiblemente conectados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Un ejemplo reciente ilustra su peligrosidad: el asesinato del empresario Alberto Prieto Valencia el 29 de diciembre de 2025 en Zapopan, Jalisco, donde él y su familia fueron atacados en un operativo militarizado. Las autoridades vinculan el crimen a su resistencia contra estas rifas en el Mercado de Abastos, combinadas con préstamos usureros. El ataque dejó 200 casquillos y expuso la infiltración del crimen organizado en la economía formal.
En Colombia, el fenómeno es similar pero interno: influencers locales como Yéferson Cossio y Epa Colombia enfrentan investigaciones por rifas no autorizadas, con Coljuegos abriendo 453 casos para regular estas actividades que recaudan impuestos pero evaden controles cuando son digitales.
Youtubers mexicanos en el mundo de las rifas: ¿Inspiración colombiana o coincidencia?.
Aunque las «rifas colombianas» son primordialmente operadas por redes extranjeras, varios youtubers mexicanos han popularizado rifas digitales similares, utilizando sus plataformas para vender boletos virtuales y sortear premios atractivos.
Esto genera engagement masivo, pero también levanta sospechas cuando los premios son extravagantes o los creadores tienen vínculos controvertidos. Aquí algunos casos notables:
- Markitos Toys: Con millones de seguidores en YouTube, este influencer sinaloense es conocido por rifar automóviles de lujo, como Lamborghinis o Cybertrucks. Sus sorteos, a menudo publicitados en videos con títulos como «ME COMPRÉ UNA CYBERTRUCK Y ES UNA LOCURA», atraen a miles de participantes con boletos a precios accesibles (por ejemplo, 100 pesos por un Corvette). Sin embargo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo ha señalado como posible «narcoinfluencer», detectando patrones como followers inflados y ostentosos sorteos que podrían servir para lavar dinero del Cártel de Sinaloa. En un contexto donde 64 influencers mexicanos enfrentan acusaciones similares, sus rifas evocan las tácticas de las «rifas colombianas» por su opacidad y lujo inexplicable.
- Scott Traveling (Scott Adrián Moreno): En un lado más positivo, este youtuber rifó dos autos en 2021 para recaudar fondos y comprar tanques de oxígeno durante la pandemia de COVID-19. Su iniciativa, documentada en videos virales, ayudó a comunidades vulnerables y mostró el potencial benéfico de las rifas digitales. No hay sospechas de ilegalidad, pero ilustra cómo el formato –popularizado en Latinoamérica, incluyendo Colombia– puede usarse para bien.
- La Granja Rifa: Este canal, con más de 800 mil suscriptores y origen en Monterrey, se especializa en explorar barrios («barrios») en México y, recientemente, en Colombia (como Medellín y Bogotá). Su nombre incluye «rifa», un término slang mexicano para «cool» o «excelente», pero también realizan giveaways y sorteos en sus videos, como películas autografiadas o suscripciones. En contenido como «PRIMER DIA EN COLOMBIA con LA GRANJA RIFA» o eventos de boxeo México vs. Colombia, fusionan exploración cultural con elementos interactivos. Aunque no hay evidencias de ilegalidad, su presencia en Colombia –donde las rifas irregulares son un problema– genera preguntas sobre influencias cruzadas.
- Otros ejemplos: Youtubers como Kenyi Nakamura han rifado vehículos de alta gama, como un Toyota Supra, atrayendo atención por los altos valores involucrados (hasta 9 millones de pesos). Además, casos controvertidos como el de la influencer Lore Garza, quien organizó una rifa de camioneta ganada por su propia madre, destacan los riesgos de fraude en estos sorteos digitales.
El debate: ¿Entretenimiento o riesgo?.
Las rifas de youtubers mexicanos, aunque no idénticas a las «rifas colombianas», comparten elementos como la venta digital de boletos y premios atractivos, lo que facilita su expansión pero también expone a participantes a posibles estafas. Expertos advierten que sin regulación, estos sorteos pueden convertirse en herramientas para actividades ilícitas, como se ve en Colombia con más de 30 influencers investigados.
En México, la UIF monitorea estos patrones, y casos como el asesinato de Prieto Valencia subrayan los peligros cuando se cruzan con crimen organizado.
Mientras algunos youtubers usan rifas para causas nobles, otros generan dudas sobre sus fuentes de financiamiento. Autoridades recomiendan verificar permisos y transparencia en sorteos. En un mundo digital donde la ilusión de ganar es viral, la línea entre entretenimiento y delito se difumina, urgiendo a una mayor vigilancia para proteger a los usuarios.
